Crisis de láctancia: Qué son y cómo afrontar sin abandonar

Las crisis de lactancia son uno de los motivos más frecuentes de consulta y también una de las principales causas de abandono precoz de la lactancia materna. Como enfermera y asesora de lactancia, acompaño a muchas madres que llegan preocupadas, cansadas y con la sensación de que “algo va mal”, cuando en realidad muchas de estas situaciones forman parte del desarrollo normal del bebé. Entender qué son las crisis de lactancia y saber cómo afrontarlas marca una gran diferencia

12/29/20252 min read

¿Qué son las crisis de lactancia?

Las crisis de lactancia, también llamadas brotes de crecimiento o crisis de demanda, son etapas temporales en las que el bebé cambia su comportamiento al pecho. Suele mamar con más frecuencia, mostrarse inquieto o parecer insatisfecho.

No indican falta de leche ni que la lactancia esté fallando, sino que el bebé está ajustando la producción de leche a sus nuevas necesidades.

¿Cuándo suelen aparecer?

Aunque cada bebé es único, hay momentos especialmente frecuentes alrededor de:

•15–20 días

•6–8 semanas

•3 meses

•6 meses

•12 meses

Estas etapas coinciden con cambios neurológicos y de crecimiento importantes.

¿Cómo se manifiestan?

Durante una crisis de lactancia es habitual observar:

•El bebé pide pecho con mucha frecuencia.

•Tomas más largas o, por el contrario, muy cortas y repetidas.

•Llanto o enfado al pecho.

•Sensación materna de “pechos blandos” o “menos leche”.

•Mayor demanda nocturna.

•Inseguridad y agotamiento materno.

El gran mito: “no tengo leche”

Uno de los errores más comunes es interpretar la crisis como falta de leche. En realidad:

•La producción se adapta a la demanda.

•Los pechos no necesitan estar duros para producir leche.

•El comportamiento del bebé no siempre refleja hambre real.

Introducir suplementos o espaciar tomas sin valoración profesional puede interferir negativamente en la lactancia.

¿Cómo afrontar una crisis de lactancia?

1. Mantén la lactancia a demanda

Ofrecer el pecho siempre que el bebé lo pida es la forma más eficaz de superar la crisis.

2. Confía en tu cuerpo

El cuerpo materno está preparado para adaptarse. La crisis es parte del proceso, no un fallo.

3. Evita cambios bruscos

No es recomendable introducir biberones, horarios rígidos o destetes parciales sin una valoración individualizada.

4. Cuida a la madre

El cansancio y la presión emocional influyen mucho. Descansar cuando sea posible y pedir ayuda es fundamental.

5. Busca acompañamiento profesional

Una valoración de la toma, del peso y del contexto aporta tranquilidad y evita decisiones precipitadas.

¿Cuándo consultar?

Es recomendable pedir ayuda si:

•La crisis genera mucha ansiedad o agotamiento.

•Hay dudas sobre la ganancia de peso.

•El dolor aparece o se intensifica.

•Se plantea abandonar la lactancia por inseguridad.

Muchas lactancias se abandonan no por falta de leche, sino por falta de información y acompañamiento. Desde la enfermería y la asesoría de lactancia, el objetivo no es imponer, sino ofrecer apoyo basado en evidencia, escucha y respeto.

Si estás atravesando una crisis de lactancia o necesitas confirmar que todo va bien, una consulta puede ayudarte a recuperar la confianza y tomar decisiones informadas.