Señales de alerta en la lactancia materna: cuándo preocuparse y buscar ayuda

Conoce las señales de alerta en la lactancia materna que no debes ignorar. Identifica problemas y descubre cuándo buscar ayuda profesional

12/17/20252 min read

Introducción

La lactancia materna es un proceso natural, pero no siempre sencillo. Durante las primeras semanas pueden surgir dudas y dificultades que generan inseguridad. Sin embargo, existen señales de alerta en la lactancia materna que indican que algo no va bien y que no deben normalizarse ni ignorarse.

Detectar estos signos a tiempo permite prevenir complicaciones, proteger la salud de la madre y el bebé y favorecer una lactancia más satisfactoria y segura.

Señales de alerta en el bebé durante la lactancia

1. Falta de ganancia de peso

Aunque es normal que el recién nacido pierda peso en los primeros días, si no recupera su peso de nacimiento entre los 10 y 14 días o continúa perdiendo peso, es una señal de alerta que requiere valoración profesional.

2. Pocos pañales mojados o deposiciones escasas

Un bebé bien alimentado suele mojar al menos seis pañales al día a partir de la primera semana. La orina oscura, los pañales secos o la ausencia de deposiciones pueden indicar una ingesta insuficiente.

3. Succión débil o tomas ineficaces

Si el bebé se duerme constantemente al pecho, hace tomas muy largas sin quedar satisfecho o se suelta con frecuencia, puede existir un problema en la transferencia de leche.

4. Llanto persistente o somnolencia excesiva

El llanto inconsolable tras las tomas o, por el contrario, un bebé excesivamente adormilado que no demanda alimento son señales que deben evaluarse.

5. Dificultades visibles en el agarre

Chasquidos al mamar, labios hacia dentro, mejillas hundidas o dificultades con el movimiento de la lengua pueden indicar un agarre inadecuado o alteraciones como el frenillo lingual.

Señales de alerta en la madre durante la lactancia

1. Dolor al amamantar que no desaparece

La lactancia no debería doler de forma persistente. El dolor intenso o continuo suele estar relacionado con un mal agarre u otros problemas que necesitan corrección.

2. Grietas profundas o sangrado en el pezón

Las grietas no son normales ni deben soportarse. Ignorarlas puede favorecer infecciones y aumentar el riesgo de abandono de la lactancia.

3. Pecho enrojecido, caliente o con fiebre

La presencia de enrojecimiento, dolor localizado, fiebre o malestar general puede indicar mastitis y requiere atención sanitaria.

4. Sensación persistente de baja producción de leche

La preocupación constante por la cantidad de leche puede deberse a una percepción errónea o a una dificultad real, pero siempre debe valorarse de forma individual.

5. Cansancio extremo y malestar emocional

El agotamiento físico y emocional, la ansiedad o el llanto frecuente también son señales de alerta. La salud mental materna es una parte fundamental del proceso de lactancia.

Cuándo buscar ayuda profesional en lactancia

Es recomendable buscar apoyo especializado cuando aparece dolor, preocupación persistente, dudas constantes o la sensación de que la lactancia no está funcionando.

Una valoración a tiempo por una profesional formada en lactancia puede prevenir complicaciones y ayudarte a tomar decisiones informadas y respetuosas.

Conclusión

Pedir ayuda no es un fracaso. La lactancia materna se aprende, se acompaña y se adapta a cada familia. Escuchar tu intuición y atender las señales de alerta es una forma de cuidar de ti y de tu bebé.